17 ene. 2011

Cambiar tu personalidad no cuesta nada

Desde hace años, nos han dicho que nuestro horóscopo determina nuestra manera de ser, nuestra personalidad, y mucha gente al ver la descripción de su signo piensa: "Pues es cierto". En multitud de tiendas o "Souvenirs" encontramos cientos de placas, piedras, colgantes con nuestro signo y una pequeña descripción, por ejemplo:

Virgo: La búsqueda de la perfección, la crítica, el análisis, la lógica, el sistema, la laboriosidad, el detalle...
Leo: La energía, la creatividad, los juegos, las especulaciones, el orgullo, la vanidad, la realeza...
Sagitario: La amistad, la sed espiritual, las fraternidades, el amor universal, el esfuerzo colectivo, los sindicatos, las revoluciones...

Pero, ¿que pasa si ahora nos dicen que nuestro signo no es el que hemos tenido a lo largo de nuestra vida?

Quiere decir que ahora ya no vamos a ser como somos, sino que nuestra personalidad va a cambiar debido al "fichaje" de un nuevo signo zodiacal, llamado Ofiuco, por lo que ya os podéis ir preparando para afrontar peleas con vuestra actual pareja con la que lleváis años debido a que vuestros nuevos signos serán incompatibles. Todas esas facultades que tienes ahora, vas a tener que cambiarlas por otras.

Nótese la ironía del texto anterior, pero sinceramente, este tipo de noticias no hacen otra cosa que demostrar que en muchas (demasiadas) ocasiones nos hacen o quieren hacer creer lo que quieren. Que creéis que es más probable que determine nuestra manera de ser:

  1. Los genes, tu educación, las influencias externas, con quien te juntas, tu "curiosidad" natural...
  2. El día en que naciste, o si nos ponemos "tiquismiquis", el simple hecho de haber nacido 5 minutos antes o después.
A ver, cada uno puede creer lo que quiera y en lo que quiera, pero para mi hay cosas que no tienen vuelta de hoja. Soy más de la rama científica, y hay cosas que por mucho que se empeñen la gente, no me basta con creerme lo que me dicen, necesito una prueba palpable, una prueba que demuestre que eso es verdad.

Así que por mucho que ahora me digan que dejaré de ser Virgo y pasaré a ser Leo, dudo que mi manera de ser vaya a cambiar...