17 feb. 2011

Hasta pronto, Internet.

Querid@ Internet, posiblemente ésta sea de las últimas entradas que pueda dejar en este blog tal y como lo conocemos hasta hoy.

Música de fondo para quién le interese (Ctrl+Click)

Nos conocemos de hace años, y como quién dice nos hemos visto crecer. Aún recuerdo mis primeros pasitos en la red, con ese módem ruidoso, el cual solo podía conectarse a partir de las 18.00h de la tarde y que si alguien llamaba a casa, te tenías que joder y esperar a que colgaran el teléfono. Recuerdo cuando empezaba a chatear en esas salas donde todo el mundo hablaba a su bola, enviando ventanas privadas a quién te interesaba, y donde previamente tenias que poner tu apodo o "nickname". Donde no había registro previo y podías salir para volver a entrar con un nombre distinto. Aún recuerdo esas página webs cargadas de animaciones, con fondos extravagantes, llenas de gifs por todos lados y un gran contador de visitas para mostrar al mundo cuanta gente visitaba esa web. Eran tiempos diferentes. Tiempos de aprendizaje. Momentos eternos para poder cargar una página con un puñado de fotos mal comprimidas. Antes de existir lo que se llama mensajería instantánea, quedabas con los colegas en el IRC, mIRC, IRCap o cualquiera de sus variantes, donde había montones de salas y un caos tremendo en algunos momentos. Cuando paseabas por la red, te encontrabas cientos de páginas que te llevaban a otras páginas, y así un sinfín de veces hasta que dabas con lo que te interesaba. Cientos de links, enlaces, que por aquel entonces eran de todos. Porque desde siempre nos han enseñado que Internet es libre, es de todos y para todos. Si encontrabas algo interesante, lo compartías con tus amigos y compañeros, que a su vez hacían lo propio con sus conocidos. Esa era la filosofía de Internet, un montón de enlaces.

Según pasaban los años, íbamos adaptándonos el uno al otro. Yo cada vez adquiría más experiencia, más soltura, y a la vez tu ibas ampliando tus posibilidades. Poco a poco empezaba a recurrir a tus conocimientos para despejar alguna duda que me asaltaba la cabeza, pero no siempre me eras útil. Muchas veces me mentías, otras me engañabas y alguna que otra vez acertabas. Pero no te guardo ningún rencor por ello. Todo lo contrario. Gracias a ti, he aprendido a diferenciar cierta información relevante de otra menos precisa, y gracias a eso puedo tomar mis propias decisiones y puedo crear mi propia opinión.

Pero seguíamos creciendo. Pasamos de páginas donde la gente acudía a leer, buscar o contrastar cierta información, a poder debatir esa información. Aparecieron los llamados foros, como si de una sala de debate se tratara. La gente ya no acudía únicamente a buscar información en Internet, sino que al mismo tiempo dejaban sus dudas en esos foros específicos para cada tema, esperando que algún Internauta compartiera su conocimiento con los demás. Un conocimiento que posiblemente le haya costado su tiempo y esfuerzo adquirir, pero que gracias a la conciencia y concepción que nos ha enseñado Internet, esa persona está orgullosa de poder ayudar a otra gente con un problema que él pudo tener en el pasado, porque sabe que el día de mañana, posiblemente encuentre solución a un nuevo problema gracias a Internet. Muchas veces esas soluciones pasaban por dejarnos una dirección donde encontrar información, donde poder encontrar una posible solución.

Pero crecíamos mas y mas. Aparecieron los famosos clientes P2P, los blogs y las webs interactivas. Poco a poco teníamos la posibilidad de al visitar una página en busca de información, poder dejar nuestra opinión sobre dicha información. Poder opinar, aclarar, corregir o agradecer a esa persona su amabilidad. La aparición de los llamados Blogs hicieron que esa faceta de compartir fuera explotada, gracias a la facilidad de uso. No era necesario tener ningún conocimiento de programación web, ni HTML, PHP o similar. Tan solo era necesario tener una idea y querer compartirla con los demás. Querer compartir nuestro conocimiento con los demás, y, porqué no, facilitar la búsqueda de esa información a través de decenas de webs, juntando una lista de las direcciones más importantes. Gracias a estas personas, he podido hacer, solucionar o mejorar muchas cosas en estos años. La aparición de servicios como eDonkey/eMule nos abrieron un abanico de posibilidades que hasta entonces era impensable. No solo podíamos compartir nuestros conocimientos, nuestra sabiduría, sino que además podíamos hacer llegar a un amigo que estaba a cientos o miles de kilómetros, unas fotos que nos hicimos en un viaje, en tan solo unos minutos (o unas horas) sin necesidad de ir a buscar un sobre, un sello, meterlo en un buzón y esperar a que llegara. Pero según iba creciendo todo esto, las redes hacían lo propio (en algunos casos), y pasamos de compartir fotos o documentos, a poder compartir los vídeos de esas vacaciones, esa fiesta o nuestra primera maqueta musical. Ya no era necesario tener que copiar a mano ese casette de tu colega que tanto te gustaba, o hacer una copia por si estropeaba el original. Hasta ahora siempre tenías que ir a comprar una cinta virgen, poner los cassetes original y virgen en el RadioCassete de doble pletina (si tenías la suerte de poseer uno), darle a Play+Rec y esperar. Eso, o como en mi caso (al principio), pillar la grabadora de tu padre y ponerla junto al altavoz mientras sonaba la música. Era una manera un tanto ortodoxa, y la calidad dejaba bastante que desear, pero era lo que había, y me conformaba con eso.

Aunque como todo, si algo crece demasiado, puede ser perjudicial. Y ese ha sido tu problema (y el nuestro). Has crecido a un ritmo que no todo el mundo a podido asimilar. Posiblemente la práctica totalidad de los que han crecido contigo hayan seguido tu ritmo, pero la gente que por un motivo u otro no han querido hacer ese camino junto a ti no puede entender tu evolución. Nos has abierto caminos impensables hace algunos años, nos has abierto posibilidades alternativas a las que siempre ha habido, y nos has hecho a cambiar nuestra forma de actuar. Las personas que no han aceptado ese cambio son las que ahora quieren hacerte pagar por tus ganas de seguir adelante con lo que empezamos. Esa gente no ha aprendido o adquirido la necesidad de compartir. Y al ver el camino que seguías, han optado por poner barreras, buscar excusas para seguir como hasta ahora. Es cierto que muchos no sienten esa necesidad o tienen esas ganas de compartir con la gente lo que tiene, y es comprensible. Todo lleva trabajo y esfuerzo, pero nosotros, los que hemos crecido junto a ti, sabemos que todo trabajo debe ser recompensado. Pero todo en su justa medida. En el caso de aportar información, sabemos agradecerla. Y de la misma forma que si alguien aporta un trabajo, una obra o una creación, sabemos apreciarla y valorarla. Y estoy seguro que la mayoría de nosotros estaría dispuesta a pagar por ello su precio justo. Eso es lo que nos has enseñado. Pero si en lugar de aplicar un precio apropiado, nos obligan a pagar unos precios demasiado elevados, aquí es donde lo aprendido durante todos estos años da sus frutos, y los conocimientos de compartir y valorar se juntan, dando soluciones acordes con nuestros tiempos. Si nosotros hemos sabido avanzar, los demás también pueden hacerlo. El precio de las cosas sube año si año también, pero todo tiene un límite. Si algo se vende bien, puedes intentar subir el precio. Si se sigue vendiendo perfecto, pero si de repente se desploman sus ventas, que no nos extrañe. Al igual pasa con la calidad de las cosas. Si ofrecemos información de calidad, la gente lo agradecerá, pero si la información no es buena, los agradecimientos disminuirán. Algo similar pasa con la música o el cine; como se vendía bien, han optado por seguir subiendo el precio en algunos casos, o por bajar la calidad en otros. Y eso es lo que ha hecho que las alternativas creadas gracias a ti, Internet, te hayan hecho cavar tu propia tumba. Tu nos has dado soluciones, y no solo soluciones gratis. Nos has ofrecido servicios de Streaming para poder ver películas previo pago, y a un precio más que razonable, como por ejemplo NetFlix. Nos has dado la posibilidad de adquirir canciones de grupos sin necesidad de comprar el CD entero, donde puede que de 10 canciones, solo 2 te gusten. Hablo de iTunes. Incluso podemos escuchar la radio, que ya tenemos varias gratuitamente, pero pagando, pudiendo escuchar lo que queremos en cada momento, Spotify. Soluciones como las que nos ofreces son las que nos hacen seguir avanzando, pero son soluciones que no convencen a muchos, ya que como he comentado, no han crecido con nosotros, y tienen otra mentalidad y otro afán. Un afán de poder, de dinero, sin querer compartir con los demás absolutamente nada.

Espero que esto no sea un adiós, sino tan solo un hasta pronto. Creo que somos muchos los que te debemos mucho, y estoy seguro de que entre todos no dejaremos que cambien tu idea, tu camino y podamos seguir compartiendo con los demás como hemos hecho hasta ahora.


PD: No he podido transmitir todo lo que quería, pero creo que sí algo de lo que siento.

PD2: Para los que habéis leído hasta el final (y para los que no también), os dejo unos links para que, como mínimo, podamos reflexionar un poco sobre este tema. Aprovechad ahora antes de que nos cierren la puerta.

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