11 feb. 2011

La educación cultural: ¿Quien tiene la culpa?

Hemos llegado a un punto en que unos no quieren gastar ni un duro (o céntimo) en nada, y otros quieren sacar más dinero del que se puede con algo que ya está más que amortizado, vendido, revendido e incluso pasado y/o anticuado. Seguramente ya sabéis por donde andan los tiros, pero para aclarar las cosas, esta reflexión de hoy va sobre la poca empatía que tienen algunas personas, tanto las de un lado como las del otro, y la escribo a raíz de los revuelos que se han creado desde la "aprobación" de la futura Ley Sinde por una parte, y por el poco respeto que tiene mucha gente por el trabajo de los demás por otra. Creo que todos estaremos de acuerdo en que trabajar gratis no gusta a nadie (o a muy poca gente), y yo el primero. Si tengo que estar 8, 10, 12 horas trabajando para que cuando llegue final de mes, no cobrar ni un duro, o cobrar sólo la mitad o una tercera parte, pues como que no me hace mucha gracia. Pero para poder entender hasta que punto está mal enfocado este tema dentro de nuestra sociedad, no hace falta irse a buscar entre los archivos del BOE o escritos que no pueden entender ni las personas que los redactan. Basta con echar una ojeada a lo que nos rodea, algo tan simple como una aplicación para móviles, un CD de música o una película. Intentemos analizar el cómo y el porqué.

¿Cuantos de vosotros habéis comprado alguna aplicación para vuestro flamante Smartphone? ¿Y cuantos habéis decidido descargarla "by the face", con la excusa de que si me puedo ahorrar ese euro, mejor?

Aquí tenemos el primer ejemplo de lo mal enfocada que está la "educación" ética o cultural. Por no gastarse 1 miserable euro en una aplicación que posiblemente usen día a día, hay gente que prefiere descargarla por otros métodos. Pero me apuesto lo que sea a que esa gente, día si día también van a tomar el café cada mañana, o una cerveza a media tarde con los colegas. Lo que les cuesta esa cerveza es más de lo que valen la mayoría de aplicaciones para móviles, con la diferencia que éstas últimas te duran algo más que los 15 minutos que pueda durar esa "birra". Pero claro, si lo puedo tener gratis, ¿para que voy a pagar?

¿Que diría esa gente si, por ejemplo, trabaja en un bar y de repente le dicen que las propinas ya no las cobra? Esos 2-3€ que pueda sacar cada día, seguro que no le hace ni puñetera gracia que se los quiten. ¡Ha estado trabajando y se merece esa propina!
Nótese que no he mencionado el sueldo mensual, tan solo una pequeña parte por su trabajo, que ha sido entregada por el consumidor a modo de "agradecimiento". Y esa propina que nos dejan en la mesa, esos 0,90€, o incluso 1-2€ con algo de suerte, son los que "piden" los desarrolladores de aplicaciones, que si uno se para a pensarlo, casi es más una cantidad simbólica, ridícula, por el trabajo que han dedicado a ese proyecto. Horas invertidas a cambio de menos de 1€, y sin propina. Visto de esta manera tampoco creo que pidan demasiado. Y si alguien, después de pararse a pensar en esto sigue prefiriendo "la vía alternativa" para adquirir dichas aplicaciones, no debería enfadarse si un día deja de cobrar esa propina.

Con las películas y la música pasa lo mismo. Hay gente trabajando, invirtiendo horas en un proyecto, y lo que quieren es ser recompensados por ello. Pero.....¿A que precio? Este es un tema algo complicado, y del cual no tengo un completo conocimiento, pero que me atreveré a dar mi opinión y mi punto de vista sobre como lo veo después de leer y releer noticias y argumentos, a favor y en contra.

Según leí en un artículo, el panorama musical es de los más afectados por el tema de la piratería, esa palabra tan de moda estos días. Y según pude ver, el "autor" de la obra en cuestión, se lleva poco más que un 10% de los beneficios recaudados por cada CD vendido, llegando a llevarse incluso un 8-9% en algunos casos. Visto así podríamos entender el porqué están tan empeñados en que la piratería afecta tanto a la industria.

OH, Wait!

Empezamos a hablar no de autores, propietarios de una canción, sino de industria. Ya no solo es el cantante el que deja de ganar, sino toda la "tropa" que hay detrás, y claro...ahí si que ya empieza a joder el dejar de ganar dinero. Porque claro, si el que gana poco es otro, a mi me da igual, pero si el que deja de ganar soy yo, me mosqueo. Si tomamos por válido este gráfico, podemos llegar a entender el porque de evitar a toda costa cualquier cambio de negocio dentro de esta industria. Lo que no me acaba de quedar claro es que si los cantantes/autores se llevan tan miserable parte de los beneficios...¿porqué alguno se empeñan en mantener dicho negocio sin querer buscar otros medios en los cuales probablemente (por no decir seguro al 100%), podrían sacar un porcentaje más alto de beneficios? ¿Será porque muchos de estos "artistas" dependen de dichas discográficas para poder vender? ¿Podria ser que sin estas discográficas, muchos artistas no sabrían tan siquiera componer una canción, por no decir cantarla, y por ende tendrían que "trabajar" como la mayoría de ciudadanos para poder ganar un sueldo mínimo? Porque claro, trabajar para una industria que genera millones y millones de €, por pequeño que sea tu porcentaje, merece la pena. Aunque luego están los artistas que para mi son "los de verdad". Esos que componen sus propias canciones, editan sus propios discos y los venden en sus propios conciertos. Esos que no disponen prácticamente de ninguna ayuda y por lo tanto, tienen que costearse ellos mismos las sesiones de grabación, los desplazamientos para conciertos y demás gastos. Pero sinceramente, no me importa pagar los 8-10€ que pueda valer un CD de esta gente. Los pagaré con gusto, ya que se ganan el dinero haciendo lo que les gusta, y de manera honrada. Cosa que muchos de los "grandes artistas" creo que no pueden decir. El problema es que muchos de estos grupos a veces son "absorbidos" por grandes compañías y "obligados" a cambiar su música por otra más comercial. En cambio, si un grupo de estos es "contratado" por una discográfica no tan grande, pero con recursos suficientes para poder seguir haciendo SU música y SU estilo, para mi son los que realmente valen la pena. Esos grupos que perduran, década tras década, y no esa música (por llamarla de alguna manera) que te meten en los oídos 24h al día, pero que al año siguiente la gente ni se acuerda. El boom de la moda. Sacar dinero fácil. Eso es lo que pretende seguir haciendo la industria. Lo que veo yo estos últimos años es que la calidad en general ha bajado drásticamente, pero no así el precio.
La excusa es que hay que costear TODOS los gastos. Unos gastos innecesarios teniendo en cuenta que a día de hoy, existen maneras más rápidas, eficaces y rentables. iTunes, por ejemplo. Pero eso al ministerio no le interesa. Al ministerio de cultura parece no importarle demasiado la cultura (valga la redundancia), y mira más por los intereses económicos de algunos, en detrimento de la mayoría, pero como he dicho antes, si yo gano dinero, lo demás me da igual.

Y el que diga que todo tiene un coste, y hay que pagarlo, que me explique como es posible que el mismo libro en España cueste entre 8-10€ más que por ejemplo en UK. O Como puede ser que el mismo pack de DVD cueste el doble en España que en USA. O de porqué si la razón de los precios elevados es amortizar la inversión realizada, como puede ser que un CD cueste lo mismo que hace 10 años, cuando ya está más que amortizado. O lo que es peor, y donde pongo en duda que eso sea así, que alguien me explique porqué cualquier CD o DVD de Michael Jackson aumentó considerablemente su precio días después de su muerte. O como puede ser que saquen las típicas canciones inéditas. ¿Acaso el se lleva parte de esa ganancia? Lo típico es también decir que hay que amortizar los gastos. Básicamente amortizar es poder costear el gasto de algún proyecto, y una vez amortizado, casi todo suele ser ganancia. ¿¿¿Me quieren hacer creer que una película de hace más de 20 años, la cual han editado en DVD, tiene un valor de 24€??? Sintiéndolo mucho, me cuesta creerlo.

Comparando los 2 puntos de vista, vemos claro que debemos encontrar un punto medio respecto a la cultura. Los consumidores debemos tener un poco más de consideración por el trabajo de los demás, pero los que creo que deben tomar nota deben ser los que la promueven, ya que si quisieran realmente promover la cultura (Libros, música, películas...), empezarían por buscar soluciones para todos, y no sólo para unos pocos. El trabajo del ministerio debería ser no solo mirar por los intereses de la cultura, sino intentar facilitar su acceso. Si la gente prefiere PAGAR por servicios como NetFlix, iTunes o Spotify, por algo será. Y creo que la excusa de que son piratas, ladrones y que lo quieren todo gratis no vale. Aunque todos sabemos que España no sabe tomar sus propias decisiones...

PD: La redacción de ésta opinión ha llevado más de una semana, por lo que puede haber algún salto en el contenido o falta de éste.

PD2: Aquí tenéis más opiniones sobre este tema de gente algo más experimentada y seguramente con más criterio que yo, y os invito a su lectura.

Por favor: Pirateen mis canciones - Este artículo fue escrito en el año 2001, pero sigue siendo igual de válido a día de hoy. Con esto nos basta para ver como el problema no es de ahora.

La piratería no existe - Reflexión del escritor Juan Gómez-Jurado, quien ha demostrado que aún hay gente con los principios claros y se ha atrevido a demostrar que hay otros caminos con su plataforma 1libro1euro

PD3: Un poco de humor nunca viene mal, y visto el panorama...




Otros artículos relacionados en el blog:

Las locuras y necedades de la Ley Sinde