15 mar. 2011

Cuando la exclusividad deja de tener sentido

Generalmente a todos nos gusta tener algo exclusivo, algo que nos distinga de los demás en algún aspecto. A algunos les gusta llevar ese reloj que nadie lleva, esa camiseta especial o los que pueden, ese coche de ensueño. Muchas empresas/compañías suelen usar la exclusividad para vender y promocionar sus productos. En el caso de los coches, por ejemplo, Rolls Royce se caracteriza, además de por sus impresionantes coches, en que están hechos casi al 100% a mano. Horas y horas invertidas para fabricar un coche único, exclusivo para cada cliente. Pero claro, eso tiene un precio. Podemos hablar también de relojes, un mundo fascinante donde cada ejemplar tiene un número de serie que distingue al resto, un número limitado de unidades solo al alcance de unos pocos agraciados. Incluso en la ropa podemos hablar de exclusividad. Estas marcas tienen algo en común, o mejor dicho, varias cosas. La primera de ellas es que sus productos no son muy económicos que digamos, las tiradas suelen ser algo reducidas, tienden a tener un diseño atractivo (a tenor de que esto es algo más subjetivo), incluso puede que, a pesar de ser una empresa (con todo lo que ello conlleva) parece – digo parece- que no les importa tanto la cantidad, sino mas bien la calidad de sus productos, entre otras . Esos factores son, a mi entender, los que permiten a los poseedores/propietarios de dichos productos poder decir que realmente tienen una pieza exclusiva.

Poco a poco esta tendencia se ha ido extendiendo a muchos campos, llegando incluso a “vendernos” esas pizzas exclusivas, unos sandwich exclusivos, hasta los exclusivos cafés de algunas franquicias. Solo por el hecho de decir que son exclusivos, automáticamente su precio aumenta. Y como no, al ámbito de la electrónica y/o tecnología también ha llegado (llegó hace unos años) dicha tendencia. Una de las empresas que más ha “defendido” y “afirmado” esto ha sido, como no, Apple. Empezó queriendo cambiar un concepto de los ordenadores y que, seamos sinceros, consiguieron. Hace algún tiempo, tener un ordenador Apple era ser diferente, la gente solía quedarse algo “impresionada” al ver alguno de estos productos de cerca o poder incluso probarlo. Tenían ese distintivo, esas características que lo hacían único. No eran económicos, había pocos y la empresa se esforzaba en ofrecer algo distinto a lo que había hasta entonces, sin dejar de lado la calidad. Apple podía decir, sin miedo a que nadie lo dudara, que vendía productos exclusivos y a catalogarlos como tal. Hasta aquí todo correspondería con la definición dada anteriormente (una definición subjetiva), aunque ha llegado un momento en que, no se si sin darse cuenta o intencionadamente, sigue ofreciendo sus productos como exclusivos, pero con algunos matices que personalmente para mi dejan de serlo, pero vuelvo a repetir que la calidad de sus productos es incuestionable.

Para conseguir que un producto llegue a ser deseado por los consumidores, tienes que estar muy seguro de que lo que promocionas es realmente lo que vendes, y Apple eso también lo tiene claro. Pero si comparamos los datos, podemos observar cómo hay algunos puntos en "mi" definición de exclusividad que no casa con ciertos productos de la manzana.

Para poder poner el distintivo de "exclusivo" a algo, no debe ser algo que se pueda encontrar hasta en un supermercado. El momento en que "cualquiera" (sin querer ofender o discriminar a nadie) pueda adquirir ese producto, ya deja de ser exclusivo. Cuando Apple lanzó su primer iPhone era realmente un producto exclusivo; era difícil de conseguir, había pocas unidades (puede que por puro marketing), y se veían relativamente pocos entre "los normales" (gente digamos "no rica"), hecho que lo hacía más interesante. Se nos presentaba como un producto revolucionario, comparable a nada que hubiera por aquel entonces. Y lo cierto es que sí que lo era, pero más que a nivel "revolucionario", a nivel de diseño. Tanto la tecnología como lo que ofrecía no era nada nuevo. Dispositivos con pantalla táctil ya había, así como el hecho de poder llamar por teléfono no era un aliciente. El diseño fue lo que realmente enamoró a los consumidores, y esa es una parte de un producto exclusivo, un diseño especial. Pero a día de hoy, creo que llamar exclusivo ( o vendernos como exclusivo) un iPhone es más bien trivial. Ahora podemos comprar un iPhone en casi cualquier tienda de telefonía o grandes almacenes. Creo que Apple cada vez más se ha ido aprovechando del tirón inicial que tuvo en su momento para "encandilar" a los consumidores. Me explico:

Desde su primer iPhone, han ido "innovando" con cada nueva versión, y digo innovando entre comillas porque muchas de esas innovaciones son simples mejoras o "revisiones" de características que otros ya disponen. Como he dicho antes, las pantallas táctiles ya existían antes del primer iPhone, pero puede que no llamaran la atención a los usuarios, hasta que Apple la introdujo en un móvil de diseño. Ahí fue cuando las pantallas táctiles empezaron a coger fuerza y protagonismo. Es cierto, posiblemente si no hubiera sido por Apple, hoy no tendrían el mismo sentido e importancia. Mucha gente critica a los demás de querer imitar a Apple por incorporar pantallas táctiles a sus dispositivos o el simple hecho de permitir el acceso a Internet (¿a caso fue Apple quien lo invento?), pero hay que recordar que el primero que "copió" a alguien fue Apple al "inventar" otro tipo de ordenadores o móviles. Realmente lo que hizo fue dar otras opciones a la gente, intentando mejorar lo existente. Justamente lo que hace la "competencia", sacar otras opciones para quien no quiera un iPhone, poder tener algo similar, o por qué no, mejor (cada uno tiene sus preferencias). Pero eso parece que no puede ser así. Los que hacen móviles con pantalla táctil, con opciones similares a un iPhone, son simples copias, "malas copias" según algunos.

Muchas de las características básicas que incorpora un iPhone llevan años en otros dispositivos, pero hasta que Apple no lo implementa, pasan desapercibidos. Entonces, ¿nos ofrecen algo realmente exclusivo? El famoso FaceTime con el que se nos presentó el iPhone 4, esa maravilla de poder ver a alguien mientras le llamas, los Nokia de hace 5 años ya lo incorporan (con la diferencia que en iPhone solo sirve, o servía, entre iPhone y vía Wifi...). El hecho de poder enviar un archivo por Bluetooth, creo que no es algo exclusivo de los iPhone. Por no hablar de la última "revolución", poder compartir nuestra conexión de datos con otros dispositivos, algo que también se puede hacer desde hace algún tiempo. O el hecho de poder cambiar el fondo de pantalla o crear carpetas, es algo que el que nos lo quieran vender como un avance tecnológico me parece más bien una tomadura de pelo para los "menos puestos". El que se nos vendan estas características como revolucionarias me parece...no se como llamarlo. Sobretodo después de oír innumerables veces una frase que inicialmente provenía del CEO de Apple y que posteriormente se usó a modo de excusa para justificar el porqué un iPhone no tenía ciertas características: "No lo necesito"; para en la siguiente generación incorporar dichas características y alabarlas hasta la saciedad.

¿Porqué cuando Apple implementa algo ya existente a sus productos es una revolución, pero cuando otro pone algo que tenga un dispositivo Apple es una copia? ¿Porque Apple siempre es mejor que los demás? Que un trabajador de Apple se dirija a la competencia despreciandola, alegando que lo que venden es humo, me parece una falta de respeto bastante gorda. Pero suponiendo que eso no forma parte de la exclusividad, Apple sigue teniendo la baza del diseño. Esta vez sí debo dar la razón a los que dicen que algunos de la competencia quiere imitar el diseño de Apple, porque es cierto que muchos dispositivos se asemejan en exceso o intentan parecerse lo más posible. Pero volvemos a lo de antes, si algo es bueno y se vende, es normal que los demás intenten imitarlo. Apple es la primera en hacerlo, por mucho que les pese a algunos.

El tema iPad es algo similar a iPhone. Los tablets llevan varios años en el mercado, pero hasta que Apple no lo ha "revolucionado", pasaban desapercibidos. Y otra vez, gracias a ellos, se ha reactivado este mercado, incorporando nueva competencia, obviamente. Pero otra vez, el primer iPad era poco más que un iPhone grande, por mucho que nos digan lo contrario, y encima, con características reducidas, como tan siquiera incorporar una cámara (cosa que otras tablets sí hacen). No la necesito. Excusa perfecta. Pero tachaaaan. En el iPad 2 ya se incorpora, y no una, ¡sino 2 cámaras! Otra vez, Apple revoluciona el mundo de las tablets...¬¬ Pero lo que realmente me dejo "intrigado" en la presentación del iPad 2 es algo que muchos usuarios de BB ya conocen, y casi es una "marca de la casa". Seguro que si poseéis alguna sabéis a que me refiero, pero para los que no, os lo digo. Esa revolucionaria y "exclusiva" funda especialmente diseñada para que al guardar nuestro iPad la pantalla de éste se apaga por arte de magia. Increíble. Ahora, una característica "propia" de BB desde casi sus inicios, pasará a ser un: "Anda, como el iPad 2". Inevitablemente ahora todo es "Anda, como el iPhone/iPad".

Con los portátiles o sobremesa no es tan exagerado en el tema prestaciones, pero sí en el precio. Un portátil Mac de características similares a un Toshiba, por ejemplo, puede rondar casi el doble de precio. Pero el diseño es muy bueno y, para que negarlo, funcionan muy bien.

Pero dejando de lado el tema tecnología y lo "limitados" que puedan estar los usuarios de iOS en cuanto a libertad de personalización o uso de "sus" dispositivos gracias a la famosa frase "No lo necesito"(no tanto en Mac) lo que más me hace pensar en que la exclusividad deja de tener sentido como excusa de adquirir un AppleDevice es el hecho de que se ven más iPhones que cualquier Nokia, HTC, Samsung, etc. Por lo tanto, si para mi algo exclusivo es algo que tenga poca gente, con unas características diferentes, un diseño especial y a veces, un precio algo superior al resto, únicamente nos queda el diseño (que eso cada persona tiene sus gustos) y el precio. Pero el tema del precio ya deja de ser un problema, ya que cualquier compañía te subvenciona el teléfono a cambio de permanencia, con lo que mucha gente opta por esa opción. Por tanto, ya nada de lo inicial tiene sentido a modo de excusa para tener algo exclusivo. Para mi, ahora tener un iPhone es poco más que tener el móvil que tiene todo el mundo, siempre teniendo en cuenta que siguen siendo muy buenos productos.

 Sin querer desprestigiar a la marca o a los usuarios, es como si nos vamos al Zara o Mango o Decathlon. Vemos productos muy chulos, prácticos y encima a muy buen precio. El problema es que al salir de la tienda, ves como más de la mitad de la población lleva el mismo vestido, la misma camiseta o los mismos pantalones, por lo tanto, la exclusividad deja de tener sentido.