7 dic. 2013

Ha llegado el día de afrontar mi (primer) reto


Puede que muchos no os acordéis, o incluso no tengáis constancia, pero hace ya un largo tiempo me propuse un reto personal, que por motivos físicos tuve que dejar aparcado.

La verdad es que en ese momento, no diré que se me cayera el mundo encima, pero sí que me dejó algo tocado, pues aparentemente dicha lesión me limitaba el poder hacer deporte de forma normal; o al menos eso creía en un principio.

Operar, esto fue lo que me ofrecieron después de obtener los resultados de una resonancia, en la cual me diagnosticaron una hernia discal, y que tras algún que otro intento de tratamiento (que no sirvió para nada más que tirar el dinero), vieron que no mejoraba.


Bueno, antes que eso estaba la opción de infiltraciones, las cuales te mitigaban considerablemente el dolor, pero que se tenían que ir haciendo periódicamente. Esta solución me parece una auténtica gilipollez, o incluso peor que no hacer nada, pues si tienes un problema físico, y te "suprimen" el dolor, ¿quien te dice que lo que estés haciendo no empeore el problema, al no sentir molestia alguna? No lo he probado, por lo que esto es una suposición mía.

El caso es que, según los médicos, el tema correr ni mirarlo, y el deporte, nadar como mucho, pero poco más. Así que tras de un tiempo intentando asimilar aquello, decidí empezar a buscar alternativas, soluciones y a indagar un poco por Internet (sí, si sabes buscar, encuentras cosas que realmente sirven para algo). Empecé una rehabilitación con un fisio, una tabla especial de entrenamiento y alguna que otra sesión de "magreo".

Después de varias sesiones, semanas de entreno y dedicación, resulta que la hernia sigue estando ahí, obviamente, pero no molesta como antes. Por mucho que una resonancia determine un problema físico, ese problema como tal no siempre es el responsable único del dolor. Lo que pasa es que debido a esa hernia (que lleva ahí años), y el dolor que ha ido aumentando paulatinamente, mi cuerpo se había descompensado por completo, provocando que la posición natural dejara de ser natural; ergo, el dolor seguía aumentando.

¿El resultado de ese trabajo? He corrido 2 carreras de 10K con un resultado más que satisfactorio, completando el recorrido en 50 min aprox. en las dos ocasiones, y en una semana por fin afrontaré ese reto que tuve que abandonar hace ya casi 1 año, pues el próximo domingo me esperan 21,097 km. No será una media maratón multitudinaria, ni de las más conocidas, pues las inscripciones están limitadas a 1.500 plazas, pero mejor así, ya que la última 10K la corrieron +12.000 personas y, sinceramente, fue un caos completo.

Esta será una de las mejores formas de acabar un año duro y difícil, y sea como sea, me conformo con terminarla, y puestos a pedir, en 2 horitas no estaría nada mal.

Pero esto no es más que el principio, pues he visto que lo que los médicos daban por imposible, la voluntad e ilusión lo ha convertido en posible, y empiezo una nueva etapa con varios objetivos en el punto de mira para el 2014. Entre ellos está un triatlon, que pienso completar antes de acabar el año que está a punto de entrar.
Gracias a los que me han ayudado a seguir adelante, a mi fisio Sergi, que me ayudó a dejar un poco más de lado el "no se puede" y centrar el esfuerzo en corregir mi cuerpo, a Laura, mi compi de piso que, como yo, también es una cobarde y sale corriendo casi cada día ;), y de momento aún no puedo dar las gracias porque acabo de llegar, pero espero darlas en breve, al club BCNTriathlon, al cual me he unido y espero poder hacer muchas cosas con ellos.

Salut, força i endevant!